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Para Rovira las leyes a favor o en contra del matrimonio gay, “son discriminatorias”

Al finalizar la sesión del pasado jueves, el titular de la Cámara de Representantes Carlos Eduardo Rovira opinó sobre la unión civil entre personas de un mismo sexo. Al respecto dijo que “asistimos con plena conciencia y predisposición al gran debate nacional. Soy un decidido defensor de la familia, un ámbito que ha significado a la luz de la trayectoria de toda la evolución social como no el perfecto sino el más apto para contener algo que es muy difícil de reducir que es el amor. Profeso la religión católica cristiana, tengo una familia, estoy casado por civil y por iglesia, convivo con mi esposa y con mis hijos. Ni la política ni la defensa y el debate de cualquier idea no me ha apartado de esto, por lo que mi posición política no va a ser la de un político cualquiera que busca un rédito porque es una moda”. Rovira recordó que “he atendido todos los otros planos, en la defensa de los derechos de innumerables ciudadanos que están en una situación de minoría, concretamente la comunidad gay, a la que tengo consideración y respeto y también amor humano”.
“Ahora es importante que sepamos primero comunicarnos, luego entendernos y convivir en una comunidad que tiene nuevamente en la síntesis del espíritu y la razón la posibilidad de una sana convivencia, esto no hay que temer. La política debe ser apta para considerar todo tipo de situaciones, se puede atender debidamente todo el derecho de la comunidad gay en Misiones, Argentina o el mundo y no solamente basado en el derecho al matrimonio o no, sino también tener la predisposición a todo lo demás”, señaló Rovira.
Luego opinó que en la sociedad surgen “cuestiones paradojales”. “Un mundo actual en el que se ve la declinación de la familia, se observa la declinación de cierta categoría institucional de religiosidad, pero sin embargo que no ha declinado en el ejercicio de la religiosidad individual”.
Rovira sostuvo también que en estos tiempos se deben “preservar, más que la familia, lo más sustancial que es el amor y los principios y valoraciones éticas y morales que tengan que ver con una vida en sociedad basada en el amor pero también en una comprensión saludable, racional, coherente, de todos los bienes aprendidos a través de la cultura. Que esto promueva el bienestar general, un sentimiento comunitario que hoy en esta aldea global es muy difícil ya que se ha perdido por caso, no solo la familia sino la convivencia sana primero del barrio reducido a la propia cuadra, luego del barrio mayor, y luego de los barrios de una ciudad. Se ha perdido cierta habitualidad a todo esto. Pero creo que es el deseo de las grandes mayorías silenciosas de esta humanidad de reencontrarse con algunos aspectos de un pasado que hoy no está en este presente”.
“Hemos superado tantos límites que creo que es sano discutir todo, pero la solución no está en despojarse de todo, creo que el futuro próximo de la humanidad sigue descansando en valores que son imperecederos y que no van a proscribir nunca y esos valores tienen que ver mucho con el amor. La palabra amor puede ser la síntesis y el principio de entendimiento de cualquier debate, debate que se debe comenzar y terminar con esta palabra y con este sentimiento”, concluyó Rovira.